En la actualidad se ha perdido la estructura original de la casa, quedando únicamente el gran patio, y algunos restos de columnas y capiteles y un escudo. La casa es de propiedad privada y sólo podemos mirar su exterior e intuir lo que un día fue.

La Casa de la Encomienda es el número 26 y presta su nombre a la calle en la que se encuentra. También se llamó, calle Pública del Rey, siendo citada en los documentos desde inicios del siglo XVI.

A la Encomienda de Alange pertenecían varias propiedades, como un bastimento de vino y otro de cebada, los molinos de Holgado, en el río Guadiana, una venta donde se pagaba el portazgo; también eran propiedad suya otras edificaciones de las Villas de La Zarza y Villagonzalo. La casa se edificó hacia el 1550, siendo comendador Don Enrique de Toledo y alcaide de la fortaleza Gregorio de la Sarte.