Nos levantamos mirando al cielo, pues no presagiábamos nada bueno, la noche del Viernes había estado lloviendo y el pronóstico del tiempo era de lluvia para la mañana del Sábado.
Pero el cielo fue benévolo y nos dio una tregua, incluso nos iluminaron los rayos del Sol en algunos momentos del día.
Salimos de la Oficina de Turismo sobre las 10:45h de la mañana un grupito de 24 personas con muchas ganas de conocer las orquídeas.
Para abrir boca nos fuimos por el camino que bordea la parte de atrás de la Pata del Buey , en él teníamos a un lado el agua del pantano y al otro las flores que inundaban de colores el campo.
Llegamos al tramo más complicado de la ruta, la subida al Castillo, pero se hacía ameno porque las vistas que íbamos viendo de Alange quitaban todo el cansancio. Hicimos una primera parada para observar la Ophrys tenthredinifera, la orquídea que más íbamos a ver durante todo el camino, merecía la pena pararse y disfrutar de las diferentes tonalidades de rosas que nos dejaban estas orquídeas.
Continuamos con la subida y en la zona conocida como “Los depósitos” tenemos la primera sorpresa una anacamptys papilionácea, aún cerrada, pero de intenso color rosa.
A lo largo de todo el sendero nos vamos encontrando con gran cantidad de orquídeas tenthrediniferas y algunas papilionáceas.
Cuando nos vamos acercando a la umbría del Castillo podemos ver algunas cónicas que son quizás de las más llamativas.
Hacia la mitad del camino podemos ver la orchis champagneuxii, la ophrys bombylifora y la Ophrys incubacea, esta última quizás la más curiosa, no tanto por su belleza como por su forma, ya que se asemeja a una mosca.
Continuamos nuestra ruta hacia una pequeña explanada donde podemos disfrutar de unas vistas inigualables del pantano, castillo y el paisaje en general. Aquí nos encontramos con algunos caminantes de la Ruta de las Millas Romanas (ellos quizás vienen más cansados, pues son 100km los que tienen que caminar). Antes de llegar a la explanada nos encontramos con la última de las orquídeas que vamos a ver la Ophrys lutea, en esta ocasión sólo podemos ver 2 el resto aún están escondidas, pero nos sorprenderán más adelante.
Tras echarnos una foto de grupo y hacer un pequeño descanso, nos volvemos para Alange después de haber disfrutado de unas 2 horas de caminata en la que hemos podido disfrutar de aquello que tanto queríamos ver: Las orquídeas.
Recuerda que esta especie está protegida, es muy importante que todos ayudemos a que se conserven para poder disfrutarlas.

¡Observa, disfruta de su belleza y ante todo Respétalas!

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Verificación: * Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.