En el Cerro de la Culebra y junto con los restos de la fortaleza podemos encontrar varios aljibes naturales de herencia musulmana.

Estos aljibes están situados en distintos puntos de dicho cerro, uno de ellos lo podemos encontrar cruzando por la primera puerta de acceso al camino del castillo por la conocida Puerta del Sol. Escondido entre los lienzos de la muralla nos encontramos con este aljibe que según la época de lluvia tiene más o menos agua embalsada.

Otro de los aljibes y que tiene mejor acceso está en el camino de la umbría y lo podemos localizar antes de acceder a la explanada que lleva hasta la puerta de Mérida. Este aljibe está situado al final de un pequeño cerro.

Dicen los escritos que la construcción de estos aljibes fue una bendición. Corría el año 711 y estando en esta fortaleza de Hins-Al-Hanash asediado el bravo guerrero Ibn Merwan (fundador de Badajoz), que venía huyendo de la Corte de Córdoba por un altercado ocurrido con Hachin, visir del Emir de Córdoba. Abderramán, que así se llamaba el emir, llevaba asediando a Ibn Merwan y sus hombres durante unos 40 días, las fuerzas les flaqueaban y estaban a punto de rendirse, cuando gracias a Alá, según nos cuenta el cronista Al-Idrissi, y tras muchas excavaciones encontraron agua dulce, lo que les hizo resistir un mes más hasta que finalmente firmaron el amán (perdón).

Lo primero que hicieron tras encontrar esta fuente de agua fue construir grandes muros para poder protegerlo de posibles envenenamientos y construir escaleras de acceso desde el punto más alto donde residían, escaleras y muros que hoy día podemos ver, aunque no sin dificultad.

Aunque estos dos son los aljibes que podemos visitar, hay constancia de al menos un tercero, pero su mala accesibilidad hace más complicado el poder visitarlo.

 

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