Extremadura es uno de los destinos ornitológicos más importantes a nivel mundial, con Alange y sus más de 230 especies de aves a la cabeza.

La tonada de la Collalba Negra al alba, la serenata del Búho Real ululando en la noche o la banda sonora de chotacabras pardos y alcaravanes acompañan a águilas reales, buitres leonados y colirrojos tizones entre otras muchas especies que se pueden observar en nuestras tierras como el Pato Colorado o la Cigüeña Blanca. Aún así, como ya sabéis los asiduos a esta página web, el ave que destaca por encima de todas en Alange es el Vencejo, siendo nuestro municipio el único en toda la península en donde se pueden observar a la vez sus cinco especies diferentes logrando, así, que los amantes de la ornitología vivan una experiencia única.

De esta manera, aprovecharemos el presente artículo para conocer con más detalle sus singularidades, su forma de vida y costumbres para comprender con mayor profundidad la importancia de nuestro alado amigo.

El Vencejo Común pertenece al grupo de aves apodiforme, caracterizados por sus patas cortas sin pulgar oponible y largas alas de tipo falciformes especialmente adaptadas para el vuelo, esto es, con forma de hoz o media luna. Su cola es corta y de horquilla poco profunda y su boca, muy ancha, posee un pico pequeño. En su plumaje, de tono negruzco, encontramos siempre una pequeña porción blanca o gris bajo dicho pico. Posee, a su vez, garras diminutas de presa extraordinariamente fuerte con las que tiene la posibilidad de “colgarse” de paredes y sitios elevados desde los que reemprende el vuelo.

El Vencejo Real pasa seis meses al año en vuelo ininterrumpido; copula, come y duerme en el aire, momento en el cual alcanzan los dos mil metros de altura. Tienen gran dificultad para remontar el vuelo en caso de caer a tierra por lo que, si en alguna ocasión encontramos alguno, la forma más fácil de ayudarle es soltándolo desde un sitio elevado. El único momento en que se posan es a la hora de poner huevos, incubarlos y criar a sus polluelos. Estos, sin ningún tipo de aprendizaje previo y con una media de vida de 35 a 60 días, una vez emprenden el primer vuelo no vuelven jamás a su nido. En el momento de anidar, cada pareja hace una sola puesta de 2 a 3 huevos cuyo tiempo de incubación oscila entre los 19 y los 21 días. Se reproducen una sola vez al año al alcanzar su madurez a los veinticuatro meses de edad y se consideran monógamos.

Como curiosidad, destacar que los polluelos de vencejos pueden sobrevivir en el nido sin obtener ningún tipo de apoyo parental algo más de cuatro días; para ello, reducen su tempreatura corporal desde los 36 hasta los 20 grados y su ritmo cardíaco entra en una especie de letargo bajando de 90 pulsaciones por minuto a 20.

El vencejo común es un ave migratoria que recorre Asia Central, África y gran parte de Europa en busca de sus agradables temperaturas. El mal tiempo en las áreas de nidificación conlleva a un alejamiento temporal de los vencejos hacia zonas de baja presión sobre todo en los individuos de un año de edad que, al no haber todavía nidificado, se encuentran aún desligados a un emplazamiento fijo; de manera puntual, puede darse en individuos ya asentados. En algunos de estos paises, debido a su agudo grito, les han apodado como “pájaro del diablo”.

Desde visitalange.es recomendamos a todo aquél interesado en conocer de forma más específica las aves que puede encontrar en la provincia de Badajoz, localidad de Alange incluida, puede hacerlo visitando el blog especializado Pajareando por Badajoz y en la web http://www.onaga.es/

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